Quizá una de las cosas que mejor se les da a las gentes de la Ribera Alta es mantener vivas sus tradiciones y festejarlas como se merecen. Las celebraciones aquí son variadas y accesibles, con el objetivo de que todo el que quiera, pueda disfrutar de ellas.

Pero sin duda existen un momento que destaca por encima de los demás en cuanto al programa festivo y a la afluencia de gente, las fiestas patronales.

Tienen lugar entre los meses de agosto y septiembre: Falces (durante diez días comenzando el antepenúltimo domingo del mes de agosto), Funes (del 8 al 15 de agosto), Marcilla (del 23 al 30 de agosto), Peralta (durante nueve días comenzando el primer sábado de septiembre). Son los días más esperados para olvidar las dificultades del año y sumirse en el disfrute.

Charangas, gigantes, toro de fuego, conciertos, actuaciones infantiles, encierros de reses bravas, comidas populares, verbenas, fuegos artificiales, etc., forman parte de los programas en los que no faltan los tradicionales actos religiosos como salves y procesiones.